Regulación de la Inteligencia Artificial: Un Paso Histórico en la Unión Europea

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Las instituciones de la Unión Europea han alcanzado un hito significativo en el mundo de la tecnología al pactar una nueva ley de inteligencia artificial. Esta ley tiene como objetivo permitir o prohibir el uso de la tecnología de IA en función del riesgo que representa para las personas y, al mismo tiempo, impulsar la industria europea en un mercado dominado por gigantes como China y Estados Unidos.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó esta ley como «pionera en el mundo» y un «marco legal único para el desarrollo de la inteligencia artificial en el que se puede confiar». Pero, ¿cuáles son las claves de esta regulación de la IA en Europa?

Uso de la IA en la Vigilancia Biométrica: Restringido pero Controlado

Uno de los puntos más delicados en las negociaciones ha sido el uso de la inteligencia artificial en la vigilancia con cámaras de reconocimiento facial en espacios públicos. La ley prohíbe en general el uso de esta tecnología, pero permite su utilización en tres casos específicos: búsqueda de víctimas de secuestros o trata de seres humanos, prevención de ataques terroristas en curso y la identificación de personas sospechosas de cometer delitos graves como terrorismo, asesinato, violación o tráfico sexual.

Sin embargo, se requerirá una autorización judicial para utilizar estas cámaras en casos de amenazas terroristas «genuinas y previsibles» o cuando la amenaza sea «genuina y presente«. Esta disposición busca equilibrar la seguridad nacional con la protección de los derechos fundamentales.

Prohibiciones y Limitaciones en el Uso de la IA

La ley europea sobre IA también establece prohibiciones claras en el uso de la tecnología. Prohíbe la categorización biométrica por creencias políticas, religiosas, filosóficas, raza y orientación sexual. Además, se impide el uso de sistemas que puntúen a las personas según su comportamiento o características personales, así como la IA capaz de manipular el comportamiento humano.

También se prohíben sistemas que creen bases de datos faciales de forma indiscriminada a través de internet o grabaciones audiovisuales. En el ámbito educativo, se prohíbe el uso de sistemas de IA capaces de reconocer emociones en las escuelas.

Regulación de la IA Generativa como ChatGPT

Otro aspecto clave de la regulación es la supervisión de sistemas de inteligencia artificial generativa, como ChatGPT de OpenAI o Bard de Google. Aunque inicialmente la ley no estaba diseñada para regular estos sistemas, su creciente popularidad llevó a la necesidad de legislación.

Si bien la ley no prohíbe su uso, establece criterios de transparencia, exigiendo que se indique si un contenido fue generado por IA y que los datos utilizados para entrenar a los sistemas respeten los derechos de autor. Además, se aplicarán salvaguardias más estrictas antes de lanzar estos sistemas al mercado.

Entrada en Vigor y Sanciones

La norma prevé la creación de la Oficina Europea de Inteligencia Artificial, que coordinará el uso de la tecnología en toda la UE y contará con asesoramiento de científicos y organizaciones de la sociedad civil. La ley se espera que sea aprobada en febrero de 2024 y entrará en vigor en 2026, con implementación gradual.

Las multas por incumplimiento de la regulación varían desde los 35 millones de euros o el 7% del volumen global de negocio de las empresas hasta los 7,5 millones de euros o el 1,5% del volumen global de negocio.

La regulación de la inteligencia artificial en la Unión Europea marca un precedente importante en el uso responsable y ético de esta tecnología en beneficio de la sociedad y la protección de los derechos fundamentales de las personas. Con un equilibrio entre innovación y seguridad, Europa se adentra en una nueva era de la inteligencia artificial regulada.

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